miércoles, 28 de diciembre de 2016

Este year

He abierto y cerrado Facebook numerosas veces. He publicado en Twitter, en Instagram... he enviado y recibido una tonelada de correos electrónicos. He visto fotos de personas desconocidas y conocidas y les he dado dos golpecitos con el pulgar para indicar que me gustan o las he reenviado por su genialidad.

I've spoken in three languages. Four if you count Chilean as one. I've made several grammatical mistakes, and still got through. I've cried alone and accompanied. I've given hugs and asked for others.

Solo tengo 27 años, pero de pronto mi alma se siente vieja... milenaria. Como si arrastrara el peso del mundo en cada hombro.

Estoy cansada. Soy una trotamundos al peo. No tengo suficientes timbres en mi pasaporte como para llamarme así, pero tengo más que el ciudadano promedio y eso, de pronto, me ha hecho alguien especial.

I started talking about social media and Internet sites because this blog, this little piece of the Internet, has been my journal ever since I started college.
It contains within all of the above. And regardless of the fact that I've always kept a journal, I find myself on and off coming back to this basic blank page, that I am unsure if anyone other than a distracted eye reads.

Contiene promesas de amor, quejas sobre mi menstruación, subidones y bajones anímicos, complejidad hormonal, corazones destrozados, sueños, poemas (muy malos, como todo lo demás... esto no aspira a ser un artículo del New Yorker), promesas de amor, recordatorios de cumpleaños, de mesiversarios, de viajes, ficción y realidad.
Este blog contiene mi evolución -o un bosquejo bastante accurate, one could say- de mi misma en los últimos diez años de mi vida.

Y hoy, desde el colchón de mi cuarto en Coronado, Costa Rica, pienso en lo mucho que he cambiado y en la constante que se mantiene siempre: el cerebro bullendo con ideas, el incesante ir y venir de los dedos sobre el teclado o con el lápiz en la mano. Escribir, sin importar lo que pase o dónde esté. Escribir a pesar de la sequía, escribir a pesar de la agonía, escribir sin pensar en lo que piense el otro sobre la rima pésima que acaba de salir sin querer queriendo.

Me doy cuenta, entonces, de que el único espacio donde me siento completamente segura y protegida es en la escritura. Aquí no me pueden tocar. Sus comentarios no llegan a este rincón empolvado de la web: incluso, a pesar de que la zona de comentarios está abierta, a muchos de ustedes les da paja dejar uno (no los culpo, yo ya ni leo otros blogs).

I suppose I will never "figure it all out". I suppose I will go through life like ink on a piece of paper. Running through, never ending, always flowing, always up and down and twirling around in a tiny G or a complex W. I guess it's time for me to see what ten years of written evidence show: I am who I am and there is nothing/everything I can do about it. It's just the way it is.

There is no point on making a summary about 2016. It's ridiculous. Too much has happened and I am still figuring out the license plate of the enormous truck of life that hit me. For the first time in a really, really long time, I am speechless. Also, I've been called heartless. A bitch. An excellent instructor and a waste of time. A smart girl. A brave girl. Latina. Brown. Tiny. Fat. Skinny. Boring. A boy. Crazy. Crazy. Always crazy.

Este year, yo no lo entiendo. Pero después de haber rebotado de pedazo de continente en pedazo de continente, creo que no soy la única. Y en el caos habrá compañía y en esa compañía soledad. Este post pasará a los gráficos como uno más. Nunca pido que me entiendan.

Es imposible, este year está crazy. Igual que los 10 años de este blog.

1 comentario:

Erick Raygada dijo...

Después de 3 años regreso a tu blog; qué bueno que sigas escribiendo.
Paz desde Lima.