domingo, 20 de octubre de 2013

Necesito hablarles de mi amiga.
Es un imperativo. Ya se, ya se... no escribo hace mucho. Da igual, nadie más que ella lee esto. Por eso necesito contarte acerca de ti.

Hoy día me preguntaste que cómo me esperaba que fueras. La verdad, siempre fuiste un gran apoyo, una payasa, alguien que relevaba el peso del mundo de mis hombros con vodka o cerveza. Un lapsus siempre, grande a pesar de lo pequeña.

Cuando estaba triste, que son más veces de las que me gusta admitir, miraba una foto tuya mordiendo el borde de una copa de Cosmopolitan [te tuve que preguntar el nombre porque casi pongo Sexo en la Playa, y tú me dirás no porque que ese es azul o algo por el estilo]. Eras más delgada de lo que ya eres ahora. Y lo único que se ve en la fotografía son, en orden: ojos, naricilla y dientes mordiendo el borde de la copa. Un ratón cualquiera. Me acuerdo de esa foto y no puedo dejar de sonreír... de pensar que me levantabas el ánimo igualito como lo haces ahora.

No tenía muchas expectativas. Para serte honesta, yo soy amante del relativismo con todo en la vida: que si estoy postulando a un trabajo siempre digo que no se, que si estoy postulando a algún curso siempre digo que sea lo que sea, que si entregué un trabajo siempre espero lo peor o nada. Son parches, inútiles, pero parches al fin y al cabo. Y contigo también me los puse, a pesar de que no era necesario y terminaron siendo más estorbo que otra cosa.

Pero siempre eras mi amiga. Siempre fuiste mi amiga. Y aunque ahora tu función primordial es otra, mucho mejor para mi por cierto porque yo sigo sintiendo como que te estafo, mi amiga de dientecillos y naricilla mordiendo la copa siempre va a estar primero en mi corazón. Y no sabía cómo esa naricilla se iba a arrugar bajo la punta de mi dedo, ni tenía idea de por qué las cosas fluían mejor contigo que con mi novia de aquel entonces.

Son cosas de la vida, esos giros argumentales que no podemos perder de vista.
Necesitaba que leyeras esto, porque es un pequeño tributo a una parte de nuestras vidas que conservo con cariño. Algo que no está muerto sino más bien descansando, que se deja entrever cuando salimos a beber o cuando nos juntamos con Sol. Cuando hablamos de proyectos o cuando dices algo divertido en inglés, cuando nos podemos nerds y cuando nos ponemos "bitchy"... Cuando somos tú y yo viviendo juntas intentando ser tú y yo viviendo juntas.

Las expectativas, cualquiera que fuesen, han sido superadas con creces. Y por eso quiero darte las gracias.
Gracias totales.

sábado, 13 de julio de 2013

I feel you in my bones



Blow by blow, I didn't see it coming
Blow by blow, sucker punch

sábado, 6 de julio de 2013

Sin título, sin punto, sin coma

¿Qué haces cuando toda estabilidad se disuelve?
¿Cuándo es el momento de detenerse y decir "basta"? ¿De abrir los ojos al mundo y de ser consciente de las necesidades propias, así como las del otro?
Yo tenía un piso. Primero perdí uno o dos ladrillos, luego sumaron cinco y diez... ahora me queda sólo uno, y voy con un pie en una mitad esperando que te decidas a poner el otro (si quieres).

El corazón es difícil de traducir, tiene un lenguaje propio.... No se traducir a tu corazón. Y tú no sabes traducir el mío... Yo pensé... yo pensé que nunca iba a tener que oír/leer esas palabras. Tú juraste que mi destino con el tuyo no serían iguales a los errores anteriores que viví, y ahora el fantasma viene a acosarme mirándome aterrador, con esos ojos en blanco que tiene, me dice: "Volverás a un montón de hilachas, a una chapa nueva y a tu ropa en la puerta". 
Y yo no le hago caso, le digo que tu amor es fuerte y es lo que me mantiene con vida (no veo por las lágrimas) y él dale que dale "Volverás a un montón de polvo, las chapas cambiadas y tu ropa hecha un ato en la puerta". 
Volveré porque soy tozuda, porque no atiendo a "no" y creo que significa "tal vez". 
Y sí, he crecido, he aprendido, y no soy la misma cría que fui antes. Y como te hice caso una vez, mucho tiempo antes de que empezáramos, te haré caso ahora: no cargaré con cruces que no son mías. Pero asumiré las que sí me corresponden. Callaré y seré más comprensiva y apoyadora (no sé como se dice supportive en español) y esconderé mi miedo así como tú quisiste esconder el tuyo. 

La puta madre y suena Sade - by your side... es como si mi shuffle quisiera jugarme bromas crueles. Porque yo pensaba llegar y serenarte con esa... la estuve practicando. Y ahora tal vez llegue a tocar una puerta que en algún momento quise llamar mía... pero ya no se si la misma persona vive ahí. Y me gastaré las cuerdas vocales y las manos aullándole a unos oídos que tal vez (por sugerencia de los mismos) ya se buscaron a otra a quien abrazar por las noches.

Es como estar de pie y que de pronto te peguen un jalón y te vas culo abajo. Cabeza abajo. Corazón abajo, muy abajo.
Todo abajo, oídos abajo, pies y manos y cuerpo y culo... 

No quiero pasar por esto otra vez. Repito los pasos en mi cabeza, reviso el mapa, ¿dónde me equivoqué? ¿Jamás debería haberme marchado? ¿Y la tesis? ¿Dejar el magíster? ¿No hacer clases? ¿Vivir de qué entonces? Obvio que habrían coletazos, grandes y temibles.

Ya se: mi error fue pensar que el amor lo puede todo. Mi error fue pensar que el amor es invencible... Eres tan tonta Laura, tan ingenuo el Capitancito de cuarta que no tiene botes ni botellas, ni siquiera con un corcho y un aguja se puede hacer una brújula... Los puntos de su estrella no tienen cardinales. Es una inútil. Una "idiota" como tú misma la llamaste.
¿Qué pensabas Lauraidiota? ¿Qué saldríamos todos ilesos?
Se larga a llover. Me da sueño, me limpio los mocos en la sábana... me duele la cabeza... se me confunden los "te amo" con los insultos intercambiados...

Corre, corre lejos.
No dudar. Las señoras grandes nunca dudan.... 
YO NO SOY SEÑORA. Tampoco soy grande...

¿Qué soy? ¿qué se arreglar? No se nada... solo se que tengo mocos que me tapan la nariz y lágrimas que me tapan los ojos. 
Y lo peor es que no soy la única. Que en el otro lado de este pedazo de tierra vos también lloras. Vos también estás hecha un ovillo... vos también me amas.

miércoles, 3 de julio de 2013

Feliz


Muchos dicen que celebrar los mesiversarios es de tontos enamorados. Pues a mi no se me olvidan, porque si no fuese por los mesiversarios entonces no habría aniversarios, ni lo que sea que venga después...

Se que no es el mejor momento ni la mejor manera de "celebrarlo"... Se que no es ideal. Pero quiero hacer patente, con huella digital incluso, lo feliz que me haces mes a mes y año a año (que ya son dos, ¿te lo habrías imaginado?). 

Soy tu loving and scanning machine. O al menos eso intento.
Gracias por apoyarme tanto en este viaje. Gracias por dejarme amarte un mes más. 

sábado, 29 de junio de 2013

No se si son los remanentes alcohólicos de anoche (aunque bebí muy poco). No se si es que la distancia me está empezando a pasar la cuenta...
No se si es el dolor de estómago que no me abandona desde que te fuiste.
No se si es simplemente estar cansada de las picadas de zancudos, abeja y pulgas. Y de dormir en una cama que no es la nuestra. Y de estar con gente que no es la mía... y a lo mejor resulta que no soy tan camaleónica como orgullosamente me proclamé.
A lo mejor hasta aquí llego mi adaptabilidad. Hasta aquí llegaron mis superpoderes.
Hoy me siento abatida, tirada en el piso por ninguna razón en particular y por todas... aguantando un mes los lagrimones cada vez que me sentía sola o en problemas.

Y veo un correo tuyo que dice "Tú eres fuerte". Casi como si me leyeras el pensamiento... y el shuffle me tira Goodnight and go de Imogen Heap...
Why do yoy have to be so cute?
Abro el email y siento la armadura volver a rearmarse sobre mis hombros. Y mi espada imaginaria empuñarse en mi mano real. Y volver a la carrera porque mi Dulcinea así me lo pide. Aunque a ella también le duela.
No, no es lo que esperaba.... es mucho, mucho mejor contigo.

jueves, 27 de junio de 2013

Es indudable

que aunque quieras escapar, y viajes hasta el fin del mundo, jamás podrás escapar ni de ti mismo ni de tus problemas...

miércoles, 19 de junio de 2013

Bitácora del Capitán

Esta frío para ser el trópico. Los caribes ya se comieron todo mi cerebro y ahora soy un zombie insomne. 
No se si tendré trabajo.
No se para qué sirvo... sólo escribo y tipeo y pienso y repienso cosas que alguien dejó tiradas en un álbum sucio.
En nueve álbumes sucios.
Mi norte se me fue y es mi culpa; es mi culpa que no esté conmigo.
Te extraño Norte.
Te extraño tanto...

Bitácora del Capitán:

Una fría madrugada de junio se dio cuenta de que la pena la estaba empezando a agarrar, y salió corriendo hacia el Sur cuando debería haberse dirigido hacia el Norte, pero no podía ver porque las lágrimas se le estaban agolpando en los ojos. Y la brújula del brazo le giraba en todas partes, retorciéndose hacia dentro, estirándose hacia fuera, en estertores que le hacían arder la piel.
Pensó que el chico de la biblioteca tal vez le había contagiado los mocos porque él estornudaba tras ella.
Pensó en que ya no le gustan los chicos. Ya no quiere a nadie. Sólo a Norte.
Norte, Norte, ¿me escuchas?
La pena la iba agarrando de los pelos, y ella dale que dale corriendo al Sur. Torpe brújula atontada de tanto campo magnético.
Ay Norte si pudiera ver tu estrella, si pudiera lanzarme al mar y nadar de vuelta hacia ti, si se pudiera vivir dentro de una persona, si se pudiera vivir de amor...
La pena la persiguió, pero zigzagueó para perderla entre los árboles de la finca, el dolor fue peor que una picada de abeja. La pena se aburrió de cortejarla. Ella nunca quiso a nadie más que a Norte. 
Nunca pudo querer a nadie más que a Norte.
Norte, Norte, ¿me escuchas? Norte, Norte, yo estoy latiendo tan lejos y tan cerca de ti. Te mandaré mil fotografías para que en vez de pupilas me lleves a mí en tus ojos.

Los caribes del Caribe se comieron al Capitán.

martes, 14 de mayo de 2013

reflexiones

El derecho de toda mujer de disponer de su propio cuerpo.
De ser suya antes de pertenecerle a nadie más.

Yo no nací para estar en display, ni para ser costilla de ningún otro cuerpo. Yo nací para mí primero y para el mundo después. ¿Tan criminal es mi deseo de poder decir "no"?

Negar los besos, o inclusive postergarlos (y mejor ni hablar del sexo) es un crimen, una falta de amor, repulsión aparente por el otro... ¿lo es? Si te entregas, ¿tienes que entregarte siempre que el otro así lo decida? ¿Y el otro tiene que entregarse sólo porque uno así lo quiera/necesite?

De mis relaciones anteriores aprendí a no convertirme en pilar, en único sostenedor de mundo ajenos. Pero en una comunidad como "la nuestra" (homosexual, por si no le queda claro) los pilares se hacen escasos y la pareja se vuelve poco a poco un suplemento más que un complemento. Deja de ser pareja (quien te acompaña) para volverse pieza sin la cual el engranaje está imposibilitado, por angas y por mangas, de funcionar.

Esto puede sonar confuso, ¿para qué emparejarse entonces, si somos todos máquinas solitarias y autosuficientes? Pues por amor. La respuesta es simple, al menos para mí. Nos unimos por amor, no por necesidad...
Yo soy un ser incompleto, carente y deficiente, pero al final me acepto tal cual (aunque siempre me cuesta) y no quiero que una pareja me "arregle" ni "rellene" en mí lo que me falta. Soy maravillosa como Dios me hizo-o cualquier deidad cósmica de su elección, para mí no hay mucha diferencia- y nadie me convencerá de lo contrario, porque entonces para qué venir al mundo.

Y si no necesito parejas suplementarias, sino complementarias, entonces ¿dónde está el crimen en decidir que hacer con el propio cuerpo? ¿Para qué forzarlo sólo porque el otro quiere? Es fácil entender que el otro vea rechazo en la selección de momentos, pero para mí al menos va más allá de eso: va en una sincronía que, reconozco, es difícil de lograr.
No es que al rechazar o esquivar los labios estés rechazando el amor que esa otra persona te profesa, sugiriendo que lo desprecias y que no quieres estar cerca suyo, para nada, sino más bien puedes estar diciendo "por favor espérame un poco que estoy pensando en algo X que me distrae" o "me incomoda besarte aquí porque X razón"... ¿y eso es horroroso?

Yo no soy relajada con mi cuerpo (newsflash) y cuando me pillan volando bajo subo la armadura con una velocidad de milisegundos. Soy así. ¿Intento no ser así? Pues claro, pero a la larga tengo mis momentos de voladura mental en la que estoy concentrada en un libro X o en un trabajo X y, sin intención de herir al otro, puedo llegar a hacerlo al colocar mis escudos.
Si Ud. me conoce lo sabe y debe ser paciente, sobre todo si me he empeñado en modificar conductas y especialmente si me he dedicado (al igual que Ud. lo hace) a demostrarle mi afecto a través de diversas demostraciones del mismo.

¿Vale la pena entonces imponer momentos, imponer horarios? ¿Es más culpable el que se enoja ante una negativa que quien se defiende de gigantes que son realmente molinos? Ojalá la sincronía de los cuerpos se generar con facilidad, hay cosas que requieren más observación y paciencia.

Paciencia sobre todo.

jueves, 11 de abril de 2013

lunes, 8 de abril de 2013

Love letter

Es difícil decirte, en el medio del caos en que flotamos, lo bien que me haces sentir. Lo mucho que he crecido contigo. Lo mucho que amo nuestra familia y lo mucho que espero que pasemos más aventuras todas juntas.

Eres el máximo apoyo. Y te amo muchísimo por eso.
Feliz aniversario. Somos dos.


lunes, 18 de febrero de 2013

Depresión post-perro

Molly tiene su hocico chiquito.
No me gusta su jopo en la cabeza... pero puedo asumir que ella tampoco tiene que amar el mío. Aunque desde que me corté el pelo me veo mas varonil que champiñón.

Tener otra vida entre mis manos es extraño. Todas mis otras mascotas las cuidaron mis padres. Y mi gato Maneki sufrió una muerte horrible envenenado, y lejos de mi.
Cuando llegó Molly perdí la cabeza. Una multiplicidad de factores se sumó a su presencia y me desgrané. Eso quiere decir que me desintegré, que perdí por unos momentos la cordura y me volví una bola desgranada e incongruente de emociones deshilachadas y de estrés sin control.

No fue una muy buena primera impresión. A pesar de que no llorara la primera noche, se cagó en el pasillo e hizo un diluvio de pipí. El primer día me la pasé pegada pensando en cuál sería su próximo movimiento intestinal y tuve que llamar a mi hermana para que me calmara, porque ya sentía que no quería a este bicho nuevo y raro que se movía en mi casa.

¿Hubiese sido distinto de haber sido cachorra? Yo creo que sí. Los cachorros -de todas las especies- sobreviven a base de cuteness. Esa ternura que te impide ahorcarlos cada vez que se cagan en el pasillo o que sacan los papeles del wáter, o inclusive cuando que mastican el cable de tus parlantes favoritos. Además son más entrenables y adorables porque juegan más.

Molly duerme todo el día y cuando no duerme sólo se sienta a mirarme. No toma mucha agua ni puede comer mucho, porque está esterilizada y si se zampara todo el día los pelets terminaría obesa y con enfermedades cardíacas. Tampoco sabe jugar, así que tengo que enseñarle.
La verdad es que no la quise desde un principio. No fue amor a primera vista.
Y ese día en que me quedé a solas con ella, sin conocernos ni saber cuáles eran las rutinas de la otra, tuve depresión post-perro.

Han pasado poquitos días desde que llegó. Menos de una semana. Pero su hocico corto me parece tierno, al igual que el ruido que hace cuando se estira. También me da risa porque corre chueco (la atropellaron) y es fanática de sus galletas de premio. Me gusta llevarla al parque porque ha jugado con otros perros y tiene un carácter muy tranquilo.

Poquito a poco iré formando mi nueva familia. Media chueca y media rara, pero mía.

lunes, 4 de febrero de 2013

My teenage self


A veces extraño sentirme así.
Bajo el promedio.
Mirando el cielo con Rodrigo. Haciendo locuras con Camila.
Llevando la guitarra por la calle, haciendo serenatas en el parque...

viernes, 25 de enero de 2013

stuck

From the valley to the stars - El Perro del Mar