domingo, 27 de junio de 2010

Mírame

¿Ser honesta o ser pesimista?
¿Decimos la verdad?... ¿qué es lo verdadero?, ¿existe ese unívoco esencial? Sí, no. Tal vez.

¿Por qué esa necesidad innata de cagarnos la vida?
Si no te haces adicto a algo te metes a terapia, u optas por la económica negación bajo las copas que contengan sobre cuatro grados.
¿Será de idiotas querer conseguir un estado de felicidad comercial? Tal vez es mejor aceptar que no podemos controlar absolutamente nada de lo que realmente nos importa controlar.
¿Cuál es mi afán de seguir caminándome por el ombligo, si fuera hay tanto por ver?

¿Por qué es tan difícil vérselas con uno mismo?
¿Qué es lo que nos lleva de la felicidad a esa sensación de que el Capitán Garfio nos está empujando por la tabla, y no sabemos si nos traga el cocodrilo o Peter Pan llega a tiempo?

¿Por qué el shuffle de Ares se empeña en colocarme una y otra vez "Erase" de Mika?

¿Cuáles son las polillas que me han roído el chaleco tanto tiempo? Alguien deme las dosis de naftalina para insertármelas en el tuétano.

¿Por qué me pongo a ver Dr. House en vez de avanzar en el proyecto de la tesis?
Y ¿por qué de pronto vuelvo a resucitar canciones añejas que me recuerdan a traumas igualmente rancios?

¿Qué quiero? ¿Cómo conseguirlo todo?

Alguien hágale una biopsia a mis neuronas, recéteme algún jarabe y envíeme en globo a casa. Donde sea que ande la muy suelta [L].

1 comentario:

Mandarina dijo...

"¿Por qué me pongo a ver Dr. House en vez de avanzar en el proyecto de la tesis?"

Es necesario responder esa pregunta? jajaja yo caería una y otra vez!
besitos querida :*