viernes, 19 de diciembre de 2008

who cares

Ayer me odiaba.
Hoy no he cambiado.
No puedo cambiar.
Es como si estuviese pegada.
A una línea emocional bipolar.
A un balancín emocional.
Subo

Subo

Bajo
Subo

Bajo Bajo
Bajo
Bajo
Bajo
¿qué seguía?
¡Subir pelotuda, subir!

Ah si... Subo.

Subo a ratos... bajo a ratos...
Las vacaciones son nocivas para la salud. También lo es la sobriedad.

Metric - Poster of a girl

jueves, 18 de diciembre de 2008

:@

Hoy soy un puto grifo.
No he parado de expulsar líquidos en todas las formas y colores de mi cuerpo.

Léase: me llegó la regla, ergo, ando emocional y lloro como una nena desde hace más de media hora.

Por supuesto el reproductor de winamp está puesto con todas las melodías anglosajonas más mamonas y lacrimógenas posibles, cosa de que el flujo no cese.

Hay días en los que uno se mira al espejo y no se encuentra asqueroso en el exterior, sin embargo sabes que tienes un no se qué, como una suerte de aura que augura la nubecita de mierda que llueve sobre tí todo el día.

La mañana asquerosa, la tarde maravillosa, la noche asquerosa nuevamente... ¡No entiendo por qué no puedo conversar con nadie que no sea yo misma en estos momentos! Si supieran cuánto me odio ahora, sin razón ni motivo particular alguno.

Eso que dije más arriba es mentira, ¿cómo que sin razón?
Me odio, me doy asco: porque soy débil, porque lloro de lo que hay que reírse, porque dejo que todo me afecte, porque todos tienen razón y no vale la pena sentir tanto si al final... todo se puede ir al demonio.

¡Me odio! ¡me detesto! ¡soy el ser más rastrero del planeta! No, no te he cagado... pero es precisamente eso lo que me tiene hasta los ovarios, siento que no te merezco. Porque jamás hago nada... excepto amarte. Y me parece poco comparado con todo lo que haces por nosotras.
Tú aportas montañas y yo granitos de arena...

Es como la historia de mi vida. Ser patética.
LLorando en el rincón y sonándose los mocos con la manga del chaleco. ¡Odio llorar y al parecer es todo lo que hago!

¡Quiero coserme los párpados! ¡Alguien enséñeme a bloquear los lacrimales!

Nada. Soy como un puto río... ni siquiera soy capaz de dejar de llorar.

Berrinches emocionales le dije a la Chío...
Berrinche hormonal al parecer es éste, aunque no por eso menos serio.

Me voy a la mierda y vuelvo en un rato.

martes, 16 de diciembre de 2008

short one

All you need is love.
And all I need




is you!

sábado, 13 de diciembre de 2008

feliz cumpleaños

El catorce de marzo dos cuerpos estaban de pie despidiéndose en mi vestíbulo.
Aún los veo.
Mi cabello estaba más corto y el tuyo menos teñido. Pero en esencia éramos las mismas.

El catorce de marzo tomé un tren en dirección a la nada, sin retorno. Empaqué maletas y adiós a la razón de siglos que pesan sobre la conciencia de todo ser humano que cree saber qué es "lo normal", hombres con mujeres y mujeres con hombres y todos felices.

¿Por qué? ¿Qué lógica rompimos con el beso? ¿Te contagié? ¿Fui nociva para tí?
El catorce de marzo te regalé algo más que mis gérmenes, tomé la ruta hacia lo desconocido [que frase más cliché pero más cierta], cerré los ojos, tapé mis oídos, y me concentré sólo en lo que tenía al frente: tú.

En cierta manera no puedo odiar a tu madre, porque sin ella no estarías tú conmigo.
Eres el producto de tantas manipulaciones, al igual que yo, tienes miedo, igual que yo, te ríes, igual que yo, me amas, y yo te amo.

Dieciocho, catorce, doce, once, números... nada significan, sólo marcas en el calendario que marcaste impaciente hora tras hora. El reloj es nuestro aliado y enemigo, pero hemos logrado acelerarlo o aletargar su paso.
Hace poco dijiste "Quiero estar contigo..." y el estómago se me hizo un nudo, para estar contigo tengo que saber los pros y los contras, para estar contigo necesito...estar contigo. Por weón que suene.
Y el catorce de marzo supe que no hay vuelta atrás, que íbamos a jugar con mucho más que con fuego, que las lágrimas no serían cosa sorprendente ni irregular, que nos costaría mucho más que la paciencia, que tendríamos que sacrificar mucho más que un par de horas...

¿Mi regalo? Si es necesario que lo sepas, no es gran cosa, ni me costó caro, en realidad no es ni siquiera único, y probablemente te arrepientas algún día de haberlo aceptado, pero te lo dí el catorce de marzo. Es humilde, no se cree la gran cosa, es torpe, dos pies izquierdos y un cerebro confundido, pero un corazón que ha aprendido a latir al unísono con el tuyo.
¿Mi regalo? Soy yo.

Te adoro.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

postergada

Tal vez sí olvidé nuestro mesiversario.
Pero fue sólo porque mi ex cuñado juega a las bolitas con su vida y llama pidiendo perdón por sus pecados y pretendiendo abrir las puertas del Averno con sus puños y un montón de píldoras.

Yo no le doro la píldora señorita, sí. Olvidé los ocho meses, cinco de los cuales han sido la prueba viviente...

de que a pesar de que olvidé los ocho, tomarán ochenta años en olvidar cómo se siente amarte, cómo se escucha tu risa, como todo se refleja en tu iris, cómo das los besos, como clavas tus uñas en mi espalda, como dibujas con tu dedo el contorno de mis tatuajes, cómo cuentas los lunares y los unes. Ocho no es nada. Ocho es todo lo que tenemos, y no pretendo que sean los últimos.

martes, 9 de diciembre de 2008

bosque

La cicatriz que llevo es invisible.

Me la hicieron no hace mucho tiempo.

Lloraste sobre mí con lágrimas de ácido, y yo sólo quise coger tu mano entre la multitud, abrazarte fuerte y desaparecer contigo en otra dimensión no paralela, aisladas del tiempo y del mundo, podría contemplarte congelada eternamente.

Los arañazos en la espalda, una golondrina azul en carne, volé buscándote en todas mis primaveras anteriores, y cada grito me devolvió un eco eterno.
Me empujaron una y otra vez, una y otra vez.

Quise que me crecieran alas, pero se quebraron al primer intento de vuelo, el viento las llevó lejos, vueltas arena, inservibles.
Me empujaron una y otra y otra y otra vez... todos.

Tus lágrimas de ácido comenzaron a agujerearme la piel, y no tenía escondite, el ojo que todo lo ve amenazaba con dar la alarma, ¿dónde enterrar mis cuerpos? Mis múltiples cuerpos, cada uno te amo como ninguno de ellos pudo.
Y la golondrina me miraba cada mañana, con las alas congeladas en despegue, instándome a partir, a buscarte, a perseguir infinitamente las primaveras cual peregrino. Jamás le devolví la mirada, la mantuve firmemente atada en mis hombros, le pedí a gritos paciencia, que pronto volverías a estar conmigo le dije, que ya quedan sólo un par de días y la miseria volvería a girar como la Fortuna. Si estamos abajo estaremos arriba, para volver a bajar.

Una y otra vez, el mismo empuje, la misma pared de vidrio contra la cual la golondrina se azotaba sus alas, hasta que goteasen sangre.

¿Dónde escondernos? ¿Dónde esconderte? No se puede negar lo que se ama... tú no me negaste las tres veces. Y yo no lo haré.

Mi golondrina y yo te esperamos. Te esperaremos todo lo necesario.
Tengo tiempo.

sábado, 6 de diciembre de 2008

devaneo devanoso

Siempre pienso que en realidad no tiene vuelta. Pero el mundo gira y las vueltas ocurren todos los días.
Hoy aprendí con una película en casa de Cami a detener el tiempo, tienes que realmente querer hacerlo, y después para que vuelva haces sonar los nudillos, pero yo no quiero nunca descongelar el tiempo, quiero mirarte detenida hasta el más ínfimo detalle. Como si fueses una estatua viviente. Y el tiempo que se detiene o que se desacelera no se retrocede, y yo tampoco quiero retrocederlo, pues si arreglase todo lo anterior no estarías en mi.

Eres mi fantasma favorito. Apuesto a que no lo sabías.
Y te amo tanto aunque ya no existes. Eso tampoco lo sabes.
No quiero existir contigo.
No es que no quiera existir porque tú existes, es que como no existes yo también quiero no existir, pero contigo.

Ayer conocí a alguien que me dijo que siguiese con todo. Es imposible no seguir. Es igual de difícil como remover mi tatuaje.

Queda tan poco. ¡Tan poco!
Aunque no sé para qué es lo que queda tan poco.

Black kids - i'm not gonna teach your boyfriend